No estamos tirando balasos mijito…

Estaba en secundaria y valga de redundancia estaba secundando a mi abuel Donato como ayudante de albañil, estabamos tirando uno niveles con manguera, para los que no han tenido la opotunidad de estar en el oficio de la albañilería, correr niveles es calcular la altura igual en distintos punto donde se construirá esto lo haces para no tener descuadres (paredes o pisos chuecos)

Mi Tata al ser analfabeta contaba con un conocimiento muy básico de matemáticas me pedía que con una cinta métrica medíera la distancia del piso a donde estaba la terminación del agua de la manguera. Y yo contestaba con unidades decimales, una matematica que ni entendía ni le interesaba enteder a mi abuelo.

El Sr. Donato siempre fue un buenaso con todos sus nietos en la circunstancia que el estuviera, a pesar que le saque el tapon porque lo tenia mareado diciendole: «mide un metro con trece punto siete centimetros». Se acerca a mi con un paso firme y creo que estuvo a nada de darme un regaño, pero se contuvo y solo me dijo con su voy tranquila y practica:

«Mijoto bonito deme los numero normales, no estamos tirando balasos, deme las cuentas cerradas…»

En ese momento lo ví como una situación normal pero con el tiempo el suceso me ha servido para usarlo de ejemplo cuando estamos haciendo, creando cosas que ni deben de ser perfectas, ni rigurosas ni milimetricas, siempre lo recuerdo.

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